viernes, 10 de octubre de 2014

"EL TIEMPO MIENTRAS TANTO" DE CARMEN AMORAGA (2010)

Me hice con esta novela en la Feria del Libro de hace unos años, aprovechando que su autora estaba firmando ejemplares. Me llamó la atención por su título, que viene del poema "Intimidad" del uruguayo Mario Benedetti que dice así:

"Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto"

Y me ha sorprendido bastante, aunque es una novela muy triste y dura, llena de sentimientos, que te deja tocado al final y te hace reflexionar sobre las decisiones, grandes o pequeñas, que tomamos en nuestras vidas y de cómo nos puede afectar la muerte de personas cercanas.

Esta escritora y periodista valenciana quedó finalista del Premio Planeta en 2010 con este libro realista que, intercalando pasado y presente, cuenta las historias de los personajes que giran alrededor de María José, un mujer que está en un coma irreversible despues de un accidente de tráfico.

La prosa de la autora me ha conquistado totalmente, a pesar de que hay más narración que diálogo, ya que tiene muchas frases que son para enmarcar:
  • "Las novelas están llenas de amores imposibles, y la vida real también"
  • "Ningún padre debería sobrevivir a su hijo, es antinatural"
  • "La muerte es injusta porque no es sólo una vida la que se lleva"
Sin duda, pienso leer más libros de Carmen Amoraga en el futuro.


"Y que aunque siente que le quiere a veces también siente que no le quiere, que esa vida que tiene no está a la altura de la que había soñado, que aunque no cambiaría a sus hijos por nada a veces sí los cambiaría por algo (por no tener barriga, por poder dormir toda la noche, salir al cine, a bailar, a tomar una, dos, tres, cuatro copas, por ligar, por ser una mujer y no una madre), y por eso también llora a veces, aunque no por la noche. La noche está reservada para llorar por María José. Llora porque su amiga, su mejor amiga, su hermana, se va a morir.

¿De verdad llora por eso? No. Llora porque en realidad ya está muerta. Peor que si estuviese muerta. Porque es como si estuviese viva, pero no es más que una fantasía, y Marga contribuye a mantenerla cada vez que va a verla, como si aceptase esa oportunidad del destino (estar un poco más con los que amamos). Es cierto que más de uno pagaría por eso, por poder despedirse, decir te quiero, o perdóname, o por abrazarse una vez más, una última vez, y es ella la que puede, es ella la que va al Sánchez Díaz-Canel, pero también es ella la que no lo valora"