lunes, 5 de enero de 2015

"QUÉ HACER CUANDO EN LA PANTALLA APARECE THE END" DE PAULA BONET (2014)

Me enamoré de este libro por su portada y sinopsis que, a pesar de su elevado precio, hicieron que me diera el capricho y me lo comprara.

"Un libro sobre finales que llegan, sin avisar, que nos parten en dos mitades, que se arrastran durante años y que nunca se acaban porque confunden orgullo con recuerdo. Y entonces cogemos trenes, reservamos habitaciones de hotel en pueblos olvidados, vivimos enganchados a pantallas esperando que alguien decida hablarnos para informarnos del siguiente movimiento, el que nos acercará conscientemente a un final que hace años que buscamos. Pero ese final no llega. Y de repente un día nos despertamos y sentimos el vacío: en la pantalla aparece THE END y decidimos empezar otra historia. Una en la que nunca tengamos que fingir que no nos conocemos"

Poco mas que añadir... Las ilustraciones y los textos de esta castellonense licenciada en Bellas Artes me han sorprendido mucho.

Este libro es una auténtica obra de arte que me ha dejado hipnotizada y algunas de sus historias me han tocado realmente y me han recordado mucho a mí. 

Más sobre el trabajo de Paula en su web: http://www.paulabonet.com/ 


SERVICIO DE MENSAJE CORTO
 
"Durante muchos años esa toalla estuvo colgada
en mi dormitorio de Múrievo; luego viajó conmigo.
Finalmente envejeció, se borró, se llenó de agujeros y,
por fin, desapareció como se borran y desaparecen los recuerdos. ("Morfina" de Mijáil Bulgákov)

Siempre que necesitaba hablar con G. le escribía un sms que sabía que no tenía que enviar. Pero necesitaba urgentemente enviarlo del mismo modo que necesitaba urgentemente escribirlo. Así que buscaba en los contactos de mi teléfono móvil un nombre que no fuera el suyo.

Una vez recibí rápidamente la respuesta de M. al mensaje que iba dirigido a G. «Eso es lo que siempre había pensado sobre nosotros y nunca me atreví a decir», contestó"





"Siempre he hablado demasiado. Algunos, los que más me conocen, me dicen que eso es así porque temo mostrarme, que el torrente de palabras es para despistar, es como un muro transparente que construyo entre el resto del mundo y yo. No estoy del todo de acuerdo, pero con el tiempo he intentado aprender a hablar un poco menos, he descubierto lo excitante de tener secretos"


"S. me atravesó sin desviar su rumbo, rápidamente, partiéndome en dos, seccionándome con un corte limpio. El recuerdo de los meses que pasamos juntos se borró con la misma velocidad, pero no su nombre ni el rastro que dejó en el suelo: una herida horizontal a unos quince centímetros de mi barbilla"



"Por aquel entonces estaba obsesionada con S. y cualquier situación o cualquier espacio se inundaban con su imagen. Era incapaz de concebir el mundo de un modo distinto al de un gran escenario teatral y me gustaba planificar el argumento y la producción del melodrama en el que acontecía mi vida, así que S. siempre aparecía, en forma de actor principal o como autor del texto.

Aquella escena en concreto, la de mi muerte, la tenía bastante ensayada: escribiría en un papel (que a partir de entonces iba a llevar siempre conmigo enganchado a mi ropa interior) que si encontraban mi cuerpo sin vida en una cuneta llamasen al 656***321 y se despidieran de S. de mi parte; quería que le dijeran que él era lo que más había querido en el mundo"