martes, 27 de enero de 2015

"LA MIRADA DEL OBSERVADOR" DE MARC BEHM (1980)

Marc Behm fue un escritor, actor y guionista norteamericano que se instaló en Francia tras la II Guerra Mundial; lugar donde escribió la mayoría de sus obras. Fue ni más ni menos quien realizó el brillante guión de la película "Charada" de 1963, protagonizada por Cary Grant y Audrey Hepburn, y es el autor de la novela que vengo a reseñar hoy, de la que se dice que es una de las obras maestras del género negro. 

Yo no la consideraría para tanto, pero sí que tengo que resaltar la originalidad de su argumento a pesar de contar con algunos tópicos. No quiero revelar mucho al respecto, ya que pienso que merece la pena darle una oportunidad y descubrir lo que se encuentra en su interior.

Sólo diré que nunca había leído nada parecido y me ha sorprendido lo atrapante e hipnótica que me ha resultado. ¡Y la brillantez de que al protagonista se le conozca únicamente como "El Ojo"!

Ha tenido dos adaptaciones cinematográficas.


"La Watchmen, Inc., ocupaba dos plantas de sótano y los pisos segundo, tercero y cuarto de la torre Carlyle. La oficina de Baker se hallaba situada en la esquina noroeste del cuarto piso, un enorme salón con dos Van Gogh, tres Picasso y un Braque que ocupaba una pared entera.

Baker sólo tenía 29 años. Había heredado hace un año la agencia de su padre. Los veteranos de abajo llevaban el negocio, pero él siempre se ocupaba en persona de lo que llamaba «el cliente de mil dólares diarios».

Dos de ellos, un señor y una señora de edad, ambos con traje de tweed, estaban sentados en sillas Hepplewhite de cara a la mesa escritorio. Baker se los presentó al Ojo: el señor y la señora Hugo.

El Ojo conocía el nombre. Zapaterías Hugo. «Boterías 5» chapadas a la antigua (Casa fundada en 1867) en las calles céntricas de todas las grandes ciudades. Se quedó de pie e intentó anticipar el caso. Seguramente un problema familiar. Un hijo o una hija descarriados.

Estaba en lo cierto.

Baker adoptó una pose, de aspecto serio y profesional.

-El señor y la señora Hugo tienen un hijo -hizo saber-, Paul. Hace poco se ha licenciado en la universidad y por el momento está desocupado.

El señor Hugo se rió nerviosamente.

-¡Lleva desocupado los últimos diez meses!

-No ha hecho ningún esfuerzo por encontrar trabajo -puntualizó la señora Hugo-. Simplemente holgazanea.

-Tiene una novia -continuó Baker-. Sus padres quieren averiguar algo de ella. Quieren saber hasta qué punto el chico está comprometido. ¿Me sigue?

El Ojo asintió. Un universitario y una ramera. Papi y Mami desesperados. Un buen anticipo. Se volvió hacia el señor Hugo.

-¿Cuál es el nombre de la chica, señor?

El señor Hugo se crispó.

-No lo sabemos. Nunca hemos conocido a la señorita.

-Ella ha estado llamando a casa -gimoteó la señora Hugo-. Así es como supimos de ella. 

Baker saltó de su silla, poniendo punto final a la entrevista (tenía una partida de squash en el club Harvard a la una).

-Averiguar la identidad no será ningún problema -dijo"