viernes, 23 de octubre de 2009

"EL CAMINO DE LA FELICIDAD" DE JORGE BUCAY (2002)

Después de 3 caminos recorridos con este hombre, puedo decir que éste no me ha gustado mucho; quizás porque la felicidad es algo muy subjetivo (Bucay lo dice y en ningún momento trata de imponer sus propias ideas), quizás porque supone mucha comedura de tarro, quizás porque algunos planteamientos no me convencen del todo.

Mis conclusiones:

- La gente que dice que es feliz y que toda su vida ha sido un camino de rosas... no tiene ni puta idea de nada. Para poder saberse feliz hay que pasar por el dolor... Es la única forma de poder valorar las cosas como se merecen e intentar vivir la vida con intensidad.

- La búsqueda de la felicidad es algo personal porque la realidad es que la única persona con la que vamos a vivir siempre es con uno mismo. No digo que una persona no pueda hacerte feliz, todo lo contrario... Pero hay que saber diferenciar las cosas porque ¿qué pasa si esa persona desaparece de nuestra vida? ¿Dejamos de ser felices y nos volvemos tristes hasta que encontremos a otra persona? Pero, ¿y si nunca encontramos a esa persona? ¿O si tardamos mucho en encontrarla? ¿Vamos a vivir la única vida que tenemos tristes porque nuestra felicidad se base en otra persona? ¿Vamos a desperdiciar nuestra existencia por eso? Volvemos al tema de la autodependencia: vivimos CON otras personas, no POR otras personas. Es una lección que yo ya he aprendido.

- Hay muchas formas de felicidad... y cada uno tenemos que encontrar eso que nos llene, sea lo que sea. Llevo días buscando la respuesta a esta pregunta "P. Q. M. V.?"... Ya más o menos lo tengo claro, y me gusta.


"Nuestra felicidad es responsabilidad propia de cada uno. Deseamos ser felices, trabajamos para ello y tenemos derecho a conseguirlo.

Ser o no felices parece depender mucho más de nosotros mismos que de los hechos externos.

Es necesaria la libertad de la autodependencia para experimentar el amor. Es necesario el amor para experimentar el duelo de una pérdida. Es necesario el dolor de la muerte para superarla. Es necesario haber pasado por muchas muertes antes de encontrar el camino de la felicidad.

Si la búsqueda de la felicidad le da un sentido último y compartido a la existencia de las personas, la presencia de la muerte nos pone a todos frente a la enorme responsabilidad de hacer de la defensa de la vida el sentido mismo de dicha existencia.

No hay ninguna felicidad, y de eso estoy seguro, que se pueda obtener del escapar; y mucho menos de huir hacia el pasado.

La felicidad, cualquiera sea nuestra definición, tiene que ver con una postura de compromiso incondicional con la propia vida.
Un compromiso con la búsqueda única, personal e intransferible del propio camino. Tan personal y tan intransferible como la felicidad misma.
Puedo compartir lo que tengo...
Puedo contarte lo que siento...
Puedo dedicarte lo que hago...
Puedo elegirte y estar contigo en mis momentos más felices.
Pero no puedo compartir mi felicidad. No puedo... aunque me duela... no puedo hacerte feliz.

Así que lo único que hay que tener es... ¡paciencia para buscar! Y si de esos que busco, los que me aceptan así, no encuentro uno ni una en toda la ciudad... ¡habrá que empezar a viajar!
En algún lugar está (ella o él) alguien a quien le encanta que yo sea como soy. Sabiendo que hay alguien en el mundo a quien le encanto así, por qué voy a conformarme con otro (otra) que me dice en qué tengo que cambiar.

No nos enamoremos del potencial del otro, sino de lo que el otro verdaderamente es. Y mientras estemos juntos, alentémoslo para que lo deje salir cada vez más.

En la vida, el rumbo lo marca el sentido que cada uno decida darle a su existencia. Y la brújula se consigue contestándose una simple pregunta: ¿Para qué vivo?
No por qué sino para qué.
No cómo sino para qué.
No con quién sino para qué.
No de qué sino para qué.

Encontrar el sentido de tu vida es descubrir la llave de la felicidad.

Tal vez ni sepas por dónde empezar a buscar el camino, pero lo que importa es no detenerse.
Que no te quedes parado esperando que el camino se ilumine...
Que no te quedes parado esperando que alguien venga a buscarte...
Que no te quedes parado esperando que el sentido de tu vida llegue a tu vida"