martes, 19 de enero de 2016

"LAS HERIDAS DEL VIENTO" (TEATRO LARA, ENERO - 2016)

Me moría de ganas de ver "Las heridas del viento" desde hace años. Tras su estreno en la Semana del Teatro de Lucena en 2013, se instaló en el emblemático hall del Teatro Lara, donde consiguió un gran éxito de crítica y público.

Y yo siempre me quedaba sin entradas. Después comenzó una extensa gira nacional, llegando incluso a estrenarse internacionalmente en el Instituto Cervantes de Dublín y de Nueva York. Así que me compré el libreto, para al menos poder leer el texto. Ya volverían a Madrid algún día...
Cuando me enteré que iban a representar una función de despedida en la sala principal del Lara (era mi última oportunidad para verla), corrí a comprar mi entrada.


El texto del dramaturgo cordobés Juan Carlos Rubio fue escrito en 1999 y obtuvo el Primer Accésit del Premio Antonio Machado en el año 2000. Es uno de sus trabajos más reconocidos a nivel mundial. De hecho, su estreno fue en Miami en 2005 y ha pasado por Estados Unidos, Grecia, Italia, México, Argentina, Chile, Puerto Rico y Costa Rica. Hasta que llegó a España, con el montaje del que vengo a hablar hoy y la dirección del propio autor.

Este drama, con algunos toques de humor e ironía, nos presenta a dos personajes opuestos cuyas vidas se cruzan. El resultado es una obra redonda, con una historia de amor que se te queda grabada a pesar de durar poco más de una hora y sin tener apenas escenografía (dos sillas y unos cuantos focos).


El texto es brillante, pero el resultado no sería tan sumamente perfecto sin la interpretación de sus dos únicos actores: Daniel Muriel, que realiza un trabajo correcto, y Kiti Mánver, en un papel de hombre que le ha valido el Premio Ceres y el Premio de la Unión de Actores a Mejor Actriz en 2014. Es asombrosa su transformación en Juan. Sin duda, una interpretación sincera y muy creíble de un personaje que es un auténtico regalo para la actriz.



"¿Somos dueños de nuestras decisiones o unas meras marionetas en manos del destino? Está claro que no elegimos nacer y, en la mayoría de los casos, no elegimos morir. Pero, ¿qué ocurre con todo lo que hay en medio? En resumidas cuentas, ¿qué ocurre con nuestra existencia? ¿Somos responsables de nuestros sentimientos? ¿Nos enamoramos de la persona que elegimos? ¿O es el amor quien nos elige y zarandea a merced de su caprichoso viento? 

La casualidad y el azar nos envuelven una y otra vez, como una peonza que gira sobre sí misma y que, desde luego, no tiene intención de detenerse. Al menos no hasta que ella lo decida. Claro que siempre tenemos la opción de alargar la mano y, rozándola levemente con la punta de los dedos, alterar el curso de sus caprichosas piruetas. O al menos intentarlo. Ese es todo el consuelo que nos queda en ese corto espacio de tiempo que transcurre entre nuestro primer aliento y el último suspiro. Ese corto espacio de tiempo que llamamos vida..." (Juan Carlos Rubio, autor y director)


http://www.agolpedeefecto.com/teatro_2014/teatro_heridas_viento.html

http://mibutaquita.com/2013/10/22/las-heridas-del-viento/

http://www.diariocritico.com/noticia/467810/teatro/kiti-manver-un-juan-sublime-en--las-heridas-del-viento-de-juan-carlos-rubio.html

http://daviddesdeelpatio.blogspot.com.es/2013/11/las-heridas-el-viento-teatro-lara.html