jueves, 7 de enero de 2016

"CANCIÓN DE NAVIDAD" DE CHARLES DICKENS (1843)

Tenía ganas de leer este clásico de la literatura desde hace tiempo y la fecha elegida para hacerlo fue en Nochebuena-Navidad.

En "A Christmas Carol", Dickens consiguió describir a la perfección el espíritu de la Navidad con personajes tan míticos como Ebenezer Scrooge y los tres fantasmas, sin olvidarse de hacer una importante crítica social al capitalismo.

Esta novela corta supuso una reinvención de esta época festiva en la Inglaterra victoriana. Y se convirtió en un éxito desde su publicación en 1843.

Ha tenido numerosas adaptaciones cinematográficas (siendo la primera de 1901); pero de la que más me acordaba mientras leía el libro era de "Una Navidad con Mickey" (1983), ya que la ví muchísimas veces cuando era pequeña y no podía dejar de imaginarme a Donald como Scrooge XD.


"-Estás encadenado -dijo Scrooge, temblando-. Dime, ¿por qué?

-Llevo la cadena que me forjé en vida -contestó el espectro-. Me la hice eslabón tras eslabón, metro a metro, me la fui elaborando libremente, y libremente la llevé puesta. ¿Te extraña su forma precisamente a ti?

Scrooge temblaba cada vez más.

-¿O quizá querrías saber -prosiguió el fantasma- el peso y la longitud de la cadena que tú mismo llevas? Era tan pesada y tan largo como ésta hace siete Nochebuenas. Has seguido trabajando para incrementarla desde entonces. ¡Es una cadena pesadísima!"


"-¡Espíritu -exclamó, agarrándose fuertemente a sus vestiduras-, escúchame! No soy aquel que fui. Ya no seré el hombre que hubiera sido de no tratar contigo. ¿Por qué me enseñas todo esto, si ya no hay esperanza para mí?

Por primera vez pareció temblar la mano.

-Buen espíritu -prosiguió, postrándose ante él-, tu naturaleza intercede por mí y me compadece. Asegúrame que todavía puedo cambiar estas sombras que me has enseñado, modificando mi vida.

La bondadosa mano tembló. 

-Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré guardarla todo el año. Viviré en el pasado, en el presente y en el futuro, los espíritus de los tres batallarán dentro de mí. No olvidaré las lecciones que me has enseñado. ¡Oh, dime que podré borrar lo que está escrito en esta lápida!

Angustiado, cogió la mano fantasmal. Ésta trató de soltarse, pero Scrooge se mostró fuerte en su ruego, y la retuvo. Pero el espíritu, más fuerte que él, le rechazó. Levantando las manos en una última súplica para cambiar su destino, notó una alteración en la capucha y vestiduras del fantasma. Se encogió, se derrumbó y quedó convertido en un pilar de la cama"