domingo, 7 de diciembre de 2014

"EL CÓDIGO GIVENCHY" (CODEBREAKER #1) DE JULIE KENNER (2005)

Compré esta novela porque mezcla 2 géneros que me encantan, thriller y chick lit, y la verdad es que me ha dejado bastante descolocada.

Como tal, me parece absurda y que ese híbrido no funciona en absoluto ya que el argumento es algo surrealista y el comportamiento de la protagonista es desesperante: está dentro de un juego de rol poco creíble y para colmo ¡¡se preocupa por su ropa y aspecto cuando van a matarla!!

Ahora, como PARODIA de "El código Da Vinci", de donde viene el título, es excelente. Lo que no sé es si esa era la intención de esta autora norteamericana...

A pesar de todo esto, ha sido una lectura entretenida y ágil. Lo más interesante son los códigos y acertijos que propone y las descripciones que hace sobre diversos sitios de Manhattan.

Desconocía por completo que este libro forma parte de una trilogía, al que le siguen "La clave es Manolos" y "The Prada Paradox" (todavía en inglés), pero que se pueden leer de forma independiente.


"El corazón me palpitaba, pero no estaba dispuesta a admitir la derrota. 

-Tiene que estar aquí -insistí-. Hemos de pensar como si estuviésemos en el juego real.

-Ya -contestó. Y tras un momento preguntó-: ¿Alguna idea?

Ni una, la verdad, y eso me irritaba. ¿Cuántas veces, sentada en clase, había imaginado que un extraño alto y moreno me entregaba un mensaje codificado, absolutamente crucial para la defensa nacional? Descifraría el código, aunque me persiguieran viles agentes del contraespionaje para matarme. Haría lo que fuese para sobrevivir, ya significase una noche de barra de labios y Manolos o cruzar las líneas enemigas con uniforme de camuflaje. Al final, mi mente rápida y aguda salvaría la situación. Superwoman podía ser famosa, pero no era nada comparada conmigo. 

Resoplé. La fantasía era una cosa; la supervivencia, otra. De momento puede que hubiese sobrevivido, pero a duras penas. No había vuelto las tornas, ni siquiera me había esforzado por imponerme. En lugar de ello, deambulaba aturdida por ahí, dejando que otra persona pidiera carta, quienquiera que orquestase este juego, mi asesino-rival, y sí, incluso Stryker. Bueno, se acabó...

Tal vez él estuviera de mi parte, pero no existía nadie en el mundo más leal a mi causa que yo misma. Eso era un hecho. Mis tres amores son los zapatos, las matemáticas y la historia. Creedme cuando digo que lo sé todo acerca de la moda y los hechos. Vivo y muero para ellos. Ayer, eso había sido metafórico. Hoy, me temía, estaba siendo completamente literal. 

Sin embargo, necesitaba ser metódica. En eso sí era buena. Por eso estaba metida en ese juego demencial, ¿no? Alguien sabía que yo podía jugar a ese juego. Al final todo se reducía a participar en un estúpido juego de ordenador en el mundo real. Y ésa, me di cuenta sobresaltada, era la respuesta"