miércoles, 6 de marzo de 2013

"¿QUÉ SERÍA YO SIN TI?" DE GUILLAUME MUSSO (2009)

Este libro me llamó la atención por su portada y porque Guillaume Musso es uno de los escritores franceses más vendidos de los últimos años.

Su argumento es algo difícil de definir porque mezcla una historia romántica con mucha intriga y con algún que otro elemento paranormal.

Es una novela que habla sobre el amor, el miedo, el destino, las casualidades de la vida... Es muy fácil de leer y tiene algunas frases preciosas.

Aunque normalmente no soy muy fan de las descripciones, en este libro hay bastantes sobre París y San Francisco, las dos ciudades en donde se desarrolla la historia. Y me han encantado porque están tan bien escritas que te hacen imaginar que estás allí.


"¿Por qué el amor es una droga dura?
¿Por qué, amando, infligimos tal sufrimiento?
(...) Es cierto, la vida es así.
Unas veces un torbellino que nos maravilla, como una vuelta de tiovivo durante la infancia.
Otras un torbellino de amor y de ebriedad, cuando se duerme uno en brazos del otro en una cama demasiado estrecha después de tomar el desayuno a mediodía porque se ha hecho el amor mucho tiempo.
Y otras un torbellino devastador, un tifón violento que intenta arrastrarnos hasta el fondo cuando, sorprendidos por la tempestad en una cáscara de nuez, comprendemos que estaremos solos para hacer frente a la ola.
Y que tenemos miedo"

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"-No estaba preparada hace quince años. No estaba a la altura, no era lo bastante fuerte, dudaba de todo. Y a lo mejor tú tampoco estabas preparado, a pesar de lo que creías creer...
Él puso cara de duda. Ella continuó:
-Ahora estoy preparada. El amor, ya ves, es como el oxígeno, si nos falta demasiado tiempo acabamos muriendo. Tú me quisiste tanto en unos meses que he tenido reservas de amor durante años. Gracias a ellas, he podido afrontar muchas cosas, pero mis reservas, Martin, han llegado a su fin.

Se pasó la mano por detrás del cuello, acariciándose el cabello de la base de la nuca, como una señal de aliento que estaba obligada a prodigarse a sí misma, ya que nadie había estado allí nunca para hacerlo en su lugar.
-Te hice daño, lo sé. Perdóname -terminó.

Por fin Martin abrió la boca para decir lo que se guardaba:
-El problema no es el dolor. El dolor te hace sufrir, pero no te destruye. El problema es la soledad engendrada por el dolor. Es eso lo que te mata lentamente, lo que te aísla de los demás y del mundo. Y lo que despierta lo peor que hay en ti.

-¡Querer es siempre es peligroso, Martin! Querer es esperar ganarlo todo arriesgándose a perderlo todo, y algunas veces es también correr el riesgo de ser menos querido que lo que uno desea.

-Pues ya ves -respondió mientras se levantaba de la mesa-, creo que no estoy preparado para correr ese riesgo"