viernes, 28 de septiembre de 2012

"16 ESCALONES ANTES DE IRME A LA CAMA" DE JUAN MANUEL MONTILLA "EL LANGUI" (2009)

Compré este libro por casualidad porque lo vi en oferta en una librería... Estoy en una época en la que tengo ganas de leer "historias de superación personal" para ver si tomo algo de ejemplo, y este libro ha sido el perfecto porque no es una autobiografía al uso.

Me sonaba El Langui del grupo de hip hop La Excepción y de la peli "El truco del manco"... poco más.

La verdad es que ha sido toda una sorpresa descubrir su faceta como escritor, algo que se le da bastante bien, y conocer las "lecciones de vida" de una persona que nació con parálisis cerebral y de la que muchos deberíamos aprender.

Los 16 escalones del título son los 16 capítulos que conforman este libro, a través de los cuales El Langui nos cuenta diversas anécdotas y habla de temas tan importantes como el esfuerzo, la amistad, el amor, el miedo, la compasión, la soledad, el destino... Sin olvidarse de mostrar su vena reivindicativa cuando habla de las barreras arquitectónicas que tienen que sufrir las personas con discapacidad.

Me ha gustado mucho conocer más al Langui, una persona que me ha resultado cercana, muy sincera, realista y con una fuerza de voluntad y ganas de superación inmensas... Lo único que he echado de menos son las fotos, igual que me pasó con el libro de Mario Vaquerizo.


"Os preguntaréis: "Bueno, sí, mucho mote, mucho mote, pero ¿quién es este Langui? ¿Y por qué escribe este libro?". Vayamos por partes. He sido la persona de las mil y una iniciativas: "¡Quiero hacer esto!", y me emocionaba pensándolo. Aunque siempre había alguien preocupado que me decía: "Uf, pero eso supone un gran desgaste, tú no puedes". Los problemas físicos, al parecer, eran un impedimento insalvable. Pero yo, siempre con los pies en el suelo, intentaba decirle a mi cerebro: "¿Por qué no? Si entra dentro de mis posibilidades".

Otra cosa que quiero contar: me encantan los retos. Si puedo, nunca me conformo con hacer sólo música o dar conciertos, ni con desarrollar una sola actividad. Me encanta, la adoro, me apasiona mi profesión, pero no es lo único que deseo hacer. Hay tanto terreno por ahí deseando ser descubierto, que no pienso perdérmelo. ¡Ahí arriesgo!"



"A veces la vida se nos muestra de manera complicada. A mí se me presentó un día y me dijo: "Parálisis cerebral. Te acostumbrarás. No pasa nada". Al principio pensé que las operaciones arreglarían el cuerpo de ese niño escuerzo que soñaba con ser futbolista, aunque tuviera una minusvalía de un 70% y sus botas fueran unos horribles zapatos ortopédicos. Pero cuando la vida te mira de frente y te dice "Es lo que hay", no te quedan más leches que tirar p'alante.

Ahorrándome muchos detalles, no ha sido, como verás, un camino de rosas. ¿De dónde crees que me viene la fuerza y la energía? Obviamente, no es pregunta fácil de responder, pero siempre he sido persona de mañanas, de amigos, de impulsos, de estímulos, de corazonadas, de sueños y de suerte. Con todo esto a favor ha habido una palabra que considero una especie de fuerza vital: la ilusión. Un sueño, un deseo, una posibilidad, un paso, un salto, una carrera, una meta. Todo es más fácil si aderezas la vida con ella"