sábado, 15 de octubre de 2016

"LAURA Y EL SISTEMA" DE PEDRO ANDREU (2014)


EN ESTADO DE ESPERA

Estoy triste esta tarde.
Y sin motivo. Abro la puerta
de la nevera y allí está mi padre:
la noche inacabable en que murió.
Voy a mear y allí me acecho
yo de niño y la precaria
economía familiar de entonces
—la que heredé— y sus peleas.
Me lío un cigarrillo y casi siento
que a mi espalda están todas
las mujeres que alguna vez yo fui
y que ya no. Y me pregunto
si habrá algo que hacer
que me corrija tanta
tristeza equivocada.
Algo que me alivie.
Algo. Lo que sea.
Por ejemplo: tú.


FUTURO IMPERFECTO

Olvidarás todo. Lo olvidarás
en la ciudad fangosa de los años.
Mi rostro, el sabor de mi boca,
el tono monocorde de mi voz.
Incluso el color rojo de mis ojos marrones
o este sábado de amarnos en la ducha.
Olvidarás mi nombre, las letras de mi nombre.
Mi apellido primero, y mi teléfono.
Olvidarás las cosas que te llamaba en la cama.
Apenas seré una sombra enferma
en las noches más viejas y más putas
que la vida depara. Apenas un momento,
dos frágiles caladas y luego nada.
Olvidarás que me lloraste en el linóleo
del suelo de una cocina muerta.
El título de mi peli preferida. El lado
de la cama que elegías. Quizás
hasta te olvides de que te hacía versos.
No me importa. Al menos
perdurará la nitidez caliente
de mi sexo entre tus piernas.
Sólo eso. La sensación lejana
de haber estado viva,
aquel sentirte libre y zorra
y querer mucho más.
Aunque sin mí.


VIVALGIA

Vivir a medias o del todo,
de lado, del revés o bocabajo.
Vivir despacio, deprisa, sin aliento.
Vivir en falso o a pecho descubierto,
a las malas y en los días mejores.
Vivir los cumpleaños y también los entierros.
Agarrarse a vivir hasta en los hospitales
o en las clases de griego.
Hasta que duela el tuétano.
Vivir sin ganas aunque sea,
porque ya llegarán
las vivas ganas de estar vivo de nuevo.
Vivir en los amores y en tu ausencia,
en la cola del paro y el trabajo.
En los libros, la mili, vacaciones.
Pero vivir, joder, ¡vivir!,
a pesar de estar vivos o tan muertos
como a veces estamos.
Vivir a todo trapo y para siempre
como si no cerrase nunca por derribo
la existencia. Vivirnos tan en serio
y tan en broma. Vivirnos todo el rato.
Vivamente. Sin descanso. Coleando.