viernes, 7 de octubre de 2016

"#FOLLAMANTES" DE CARLOS SALEM (2014)


VOCACIÓN DE LIBRO

Vas escribiendo en tu cuerpo, vocación de libro, las palabras mágicas de una historia que no quieres contarte.

Dibujar las penas las convierte en luz para los dedos ciegos que vendrán, como un ciempiés de humo, a bordar cosquillas en todo lo que callas, en todo lo que lloras. 

Y la luna, inquilina en tu muñeca, es la sonrisa de un reloj de piel que todavía está por dar tu mejor hora.

Ojalá me encuentre cerca, para celebrar la fiesta de la vida, bailando borrachos en el patio en que la muerte se deshoja, convertida para siempre en primavera.


¿CUÁNDO? (II)

Cuando estás triste y me sobran hasta las manos. Cuando estás mala y me siento tan torpe que temo que las caricias te lastimen. Cuando llegas con prisa y te la quitas al subir las escaleras, antes de quitarte lo demás, para empezar a subir de verdad. 

Cuando te pones melancólica y yo me pongo payaso, y nos ponemos, y ya se sabe (o por lo menos, lo saben los vecinos).

Cuando te vistes riendo y por etapas, como si en lugar de marcharte, estuvieras llegando otra vez.

Y también cuando te has marchado, canto como Aznavour con la escoba por micro, nuestra versión particular de "Lavapiés sin ti".

Cuando estás lejos y te sigo tocando, y lo peor (mejor) es que siento que me sientes.

Cuando duermes y yo a mil kilómetros estoy tan cerca que podría acomodarte la almohada. Y más cosas. 

Así, cuando una tarde juntos es todo el tiempo del mundo.


IN-SURRESURRECIONES

Hoy nací de nuevo, a mediodía, pero a las ocho de la tarde seguía medio muerto. Ninguna enfermedad menos curable que la vida, ningún dolor que no se calme con caricias. Latir es una trampa en la que caigo solo, pero sólo lo consigo en buena compañía. 

Es casi medianoche y como el ave fénix me quemo al renacer cuando te pienso. Querida, no te alarmes ni me busques, procura estar ahí cuando me encuentro.

Si me tocas, es que sigo vivo.

Si me lees, no puedo estar muerto.