jueves, 3 de abril de 2014

"EL NOMBRE DE LA ROSA" (TEATRO NUEVO APOLO, FEBRERO - 2014)

Basada en el bestseller del italiano Umberto Eco de 1980 y en la versión cinematográfica de Jean-Jacques Annaud de 1986, protagonizada por Sean Connery y Christian Slater, llegó a Madrid, después de su estreno mundial en Cáceres el verano pasado, la esperada primera adaptación teatral de "El nombre de la rosa" y yo no quería perdérmela.


¿Quién no conoce el argumento de esta novela protagonizada por Fray Guillermo de Baskerville y su discípulo Adso de Melk que mezcla intriga e historia y está situada en una abadía benedictina en la Edad Media? Yo no he leído el libro, pero sí he visto la peli un par de veces y tengo que decir que la obra de teatro se parece en un 95% por lo que la adaptación es bastante fiel en ese aspecto.


Lo que más me llamó la atención fue su impactante y curiosa escenografía que consiste en un libro gigante que se abre y despliega para ir formando los diferentes escenarios en los que sucede la obra. ¡Alucinante!


El reparto está formado por 12 actores y reconozco que mi principal reclamo para ver la obra era poder disfrutar en directo del talento de Juan José Ballesta en su debut teatral, que está genial como siempre, aunque me decepcionó un poco el poco papel que tiene.

El que brilla es Juan Fernández como Fray Guillermo, que hace que te olvides de Sean Connery desde el primer momento, aunque su parecido físico es asombroso.


Por último, quiero destacar algo que me gustó mucho: la ambientación del teatro ¡con olor a incienso incluida!



"Imposible de etiquetar, la historia se nutre del misterio y la intriga, las corrientes teológicas, la filosofía del amor, las relaciones paterno-filiales y, sobre todo, de la necesidad de hacer perdurar la cultura, los libros, el arte y la esperanza en un mundo gobernado por seres sensibles y sabios, y no por fanáticos o ambiciosos.

Por más que las claves del enorme éxito de esta aventura laberíntica sigan siendo tan enigmáticas como su título, la historia de Eco nos enseña que, cuando todas las glorias del mundo desaparecen, lo único que resta son meros nombres. Sus nombres. Del esplendor de la rosa, pasado el tiempo, sólo queda su nombre desnudo. El nombre de la rosa"


http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/07/cultura/1370563878.html

http://www.elmundo.es/cultura/2014/02/06/52f1218b22601dd7068b458e.html

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/02/05/actualidad/1391621195_948538.html