lunes, 29 de octubre de 2012

"FUTILIDAD O EL HUNDIMIENTO DEL TITÁN" DE MORGAN ROBERTSON (1898)

Este ha sido uno de los libros que he conocido gracias a la cantidad de programas y documentales que pusieron en la TV con motivo del centenario del hundimiento del Titanic.

Escrito en 1898, esta novela nos habla de un transatlántico llamado Titán que se hunde en el oceáno Atlántico tras chocar contra un iceberg y de la historia de uno de sus marineros. 

Cuando lo estás leyendo, la historia te resulta de sobra conocida, pero tienes que pararte a pensar que  lo que lees es ficción y que se escribió 14 años antes del naufragio del Titanic!!!! Y eso hace que se te ponga la piel de gallina...

Para escribir la novela, su autor se basó en un sueño que tuvo, pero la realidad es que las coincidencias entre el Titanic y el Titán son asombrosas: su tamaño, el número de pasajeros, la cantidad insuficiente de boltes salvavidas...

¿Casualidad o premonición?


"Era el barco más grande del mundo que surcara los mares y la más fabulosa máquina creada por el hombre. En su construcción y mantenimiento habían intervenido todas las ciencias, profesiones y oficios conocidos. En su puente había oficiales que, además de ser elegidos por la Armada Real, habían superado rigurosos exámenes de todas las materias relacionadas con vientos, mareas, corrientes y geografía marina. No solo eran hombres de mar, sino también científicos. El mismo criterio profesional se aplicó al personal de la sala de máquinas, y el equipo de sobrecargos era equiparable al de un hotel de primera.

Dos bandas de música, dos orquestas y una compañía de teatro entretenían a los pasajeros durante las horas de vigilia; un cuerpo de médicos cuidaba del bienestar temporal y otro de capellanes atendía al bienestar espiritual de todos los pasajeros, mientras una brigada de bomberos bien entrenada calmaba a los más inquietos y contribuía al entretenimiento general con prácticas diarias.

(...) Aun con 9 compartimentos inundados el barco seguiría flotando y, puesto que ningún accidente marítimo podía anegar tantos, el Titán se consideraba prácticamente insumergible.

(...) Insumergible e indestructible, el Titán llevaba el mínimo número de botes exigidos por la ley. Estos, en un total de 24, estaban bien cubiertos y amarrados a sus pescantes en la cubierta superior y, en caso de ser lanzados, podían transportar a 500 personas"