sábado, 25 de junio de 2016

"LOVE STORY" DE ERICH SEGAL (1970)

¿Quién no conoce la famosa frase: "El amor significa no tener que decir nunca «lo siento»"

Está claro que forma parte de una de las historias de amor más conocidas del mundo, escrita por el estadounidense Erich Segal y publicada el mismísimo 14 de febrero de 1970. Se convirtió en la obra de ficción más vendida en la década de los 70 en Estados Unidos y se ha traducido a más de 20 idiomas. 

Su adaptación cinematográfica tampoco se queda atrás. Dirigida por Arthur Hiller en 1970 y protagonizada por Ali MacGraw y Ryan O'Neal, el guión corrió a cargo del propio Segal y fue otro exitazo internacional.

Me ha parecido una historia sencilla, creíble y adecuada para la época. A día de hoy, resulta un poco cursi. O será cosa mía... que no creo en los amores eternos.
 

"Casi sin darme cuenta la besé suavemente en la frente.

-¿Quién te ha dado permiso?

-¿Qué?

-¿Te he dicho yo que podías besarme?

-Lo siento. Me he dejado llevar.

-Yo no. 

Estábamos casi demasiado solos allí fuera; estaba oscuro y hacía frío y era tarde. La besé otra vez, pero no en la frente ni con suavidad: el beso duró un largo y agradable momento. Cuando nos separamos, ella siguió aferrada a mis mangas. 

-No me gusta -dijo.

-¿El qué?

-El hecho de que me guste.

Mientras regresábamos caminando (tengo coche, pero ella prefirió andar), Jenny se colgó de mi manga. De mi manga, no de mi brazo. No me pidan que lo explique. En el umbral de Briggs Hall, el pabellón de los dormitorios de las chicas, no le di el beso de las buenas noches. 

-Escucha, Jen, probablemente no te llame en unos meses. 

Se quedó un rato en silencio. Un ratito.

-¿Por qué? -preguntó finalmente.

-Aunque también es posible que te llame en cuanto llegue a mi habitación.

Me volví y eché a andar.

-¡Cretino! -oí que murmuraba.

Di media vuelta y desde una distancia de cinco metros le solté:

-Mira, Jenny, podrás hacerte la desentendida, pero en realidad no puedes resistirte.

Me habría gustado ver la expresión de su cara, pero la estrategia me impedía acercarme"