jueves, 27 de junio de 2013

"EL CORREDOR DEL LABERINTO" (EL CORREDOR DEL LABERINTO #1) DE JAMES DASHNER (2009)

Supe de este libro gracias a los blogs de literatura que sigo y enseguida me llamó la atención por su intrigante argumento: "«Bienvenido al bosque. Verás que una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora, nos llegan víveres. Una vez al mes, siempre el mismo día y a la misma hora, aparece un nuevo chico, como tú. Siempre un chico. Como ves, este lugar está cercado por muros de piedra… Has de saber que estos muros se abren por la mañana y se cierran por la noche, siempre a la hora exacta. Al otro lado se encuentra el Laberinto. De noche, las puertas se cierran… y, si quieres sobrevivir, no debes estar allí para entonces».
Todo sigue un orden… y, sin embargo, al día siguiente suena una alarma. Significa que ha llegado alguien más. Para asombro de todos, es una chica.
Su llegada vendrá acompañada de un mensaje que cambiará las reglas del juego".


Es una novela juvenil situada en un futuro postapocalíptico que mezcla aventuras con ciencia ficción y con distopía que me ha gustado, pero que no ha llegado a apasionarme tanto como esperaba ni como "Los juegos del hambre".

Engancha desde un principio y es una historia muy original y nada predecible. Narrada con mucha agilidad, tiene grandes dosis de misterio y bastantes giros inesperados.

"El corredor del laberinto" es la primera parte de una trilogía, que espero continuar leyendo en breves, y de la que se estrenará una película el año que viene, que me muero de ganas de ver.


"-Entonces, ¿por qué es tan espantoso salir ahí? -¿de qué más cosas no estaba enterado?

Newt suspiró.

-Presión. Estrés. El Laberinto cambia cada día. Intentamos imaginarnos cómo es para salir de aquí. También nos preocupan los malditos mapas. Y lo peor de todo es que siempre tienes miedo a no volver. Un laberinto normal ya costaría, pero, al ir cambiando, si cometes un par de errores mentales, te toca pasar la noche con esas despiadadas bestias. No hay sitio ni tiempo para los tontos o mocosos.

Thomas frunció el entrecejo, sin entender muy bien el instinto que en su interior le animaba a continuar. Sobre todo, después de la noche anterior. Pero, aún así, seguía con aquella sensación que notaba por todo el cuerpo.

-¿Por qué estás tan interesado? -preguntó Newt.

Thomas vaciló mientras pensaba con temos a decirlo en voz alta.

-Quiero ser un corredor.

Newt se dio la vuelta y le miró a los ojos.

-No llevas aquí ni una semana, pingajo. Es un poco pronto para querer morir, ¿no crees?

-Lo digo en serio.

Apenas tenía sentido, ni siquiera para Thomas, pero lo sentía en su corazón. De hecho, el deseo de convertirse en corredor era lo único que le hacía sentir adelante, que le ayudaba a aceptar la situación en que se encontraba"