martes, 20 de diciembre de 2011

"EL ARTE DE AMARGARSE LA VIDA" DE PAUL WATZLAWICK (1984)

"El arte de amargarse la vida" bien podría retratar la forma de vida de muchos, la mía incluida, al menos durante un tiempo. Y por esa razón me hice con el libro...

Su autor, Paul Watzlawick, fue uno de los representantes de la Teoría de la comunicación humana y la Teoría constructivista.

El libro está escrito medio en broma medio en serio y a mí me ha dejado totalmente indiferente. Creo que me esperaba otra cosa. Menos mal que es cortito y se lee rápido.


"Un hombre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta el martillo. El vecino tienen uno. Así, pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no crea más que un pretexto, y el hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada: algo se habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo. Así nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino tenga tiempo de decir "buenos días", nuestro hombre le grita furioso: "¡Quédese usted con su martillo, so penco!""