lunes, 12 de diciembre de 2011

"DIOS VUELVE EN UNA HARLEY" DE JOAN BRADY (1995)

De este libro me llamó la atención su argumento y el éxito que ha tenido.

Con estructura de novela romántica, yo diría que más bien es un libro de autoayuda.

Me ha gustado cómo está escrito y los mensajes que transmite, pero creo que en otra época ya pasada de mi vida me hubiera servido y gustado aún más.

No descarto leer la segunda parte.

"Hacía mucho que había hibernado todos aquellos sentimientos, 7 años para ser exactos, y no quería que nadie intentara reanimarlos. Nada de heroicidades para este viejo corazón. Mejor dejarlo tranquilo y que muriera por causas naturales. Al menos, ya no dolía. Eutanasia cardiaca, supongo"


"El camarero de la barra me colocó delante un segundo Absolut con soda y yo no protesté. Debía notarse a las claras que me hacía falta, sentada en aquel taburete evaluando la carcasa vacía que constituía mi vida. Allí estaba yo, con 37 años, atrapada en una profesión que había dejado de importarme. Dios sabía que ya no tenía deseos de seguir siendo enfermera, pero tampoco tenía ningún interés por volver a las aulas para procurarme una nueva carrera ajena a lo que había hecho hasta entonces. Todo aquello exigía un esfuerzo excesivo para una persona tan hastiada como yo. En cierto modo, había permitido que mi profesión hiciera conmigo exactamente lo que habían hecho los hombres: vaciarme de toda emoción, para arrojarme luego como una bandeja desechable de instrumental quirúrgico"


"¿Cómo había llegado a sentirme tan insatisfecha de mí misma y de cómo había transcurrido mi vida? ¿Por qué no podía encontrar soluciones a los problemas que me impedían una vida dichosa? Sé a ciencia cierta que como mínimo soy una persona bastante inteligente y he conocido gente estúpida que es mucho más feliz que yo. ¿Por qué no podía hallar una manera de llenar el vacío de mi existencia?"


"-Sal de las sombras -me invitó con tono afable-. Ya has pasado demasiado tiempo escondida en ellas.
Sentí unas ganas irresistibles de llorar. ¿Cómo era posible que otra persona supiera aquello que sólo yo conocía: que he pasado la vida viviendo muy por debajo de mis posibilidades, temerosa de salir a la luz, temerosa de crecer plenamente? ¿Cómo era posible que este hombre supiera todo esto, y qué demonios le importaba a él?"


"Allí, en medio de un relleno de algodón, había una pieza de oro con la forma de las tablillas por las que Moisés se había hecho célebre al bajar de la montaña. Leí la larga inscripción que en ellas había:
  1. No levantes muros, pues son peligrosos. Aprende a traspasarlos.

  2. Vive el momento, pues cada uno es precioso y no debe malgastarse.

  3. Cuida de tu persona, ante todo y sobre todo.

  4. Prescinde del amor propio. Muéstrate tal y como eres, dando tu amor pero sin renunciar a ti misma.

  5. Todo es posible en todo momento.

  6. Sigue el fluir universall. Cuando alguien da, recibir es un acto de generosidad. Pues en esa entrega, siempre se gana algo"