domingo, 27 de marzo de 2016

"CUANDO NOS REPARTIMOS LOS BARES" DE TERESA MATEO (2015)


ICTUS SOLIS

Tengo mal despertar de sentimientos.
Me tintinea el vacío hueco
de la mitad izquierda,
barco de papel a tu deriva.
Tanto tiempo pintándome la
raya del corazón con lápiz waterproof.
Caminar con el alma a los pies
mejor que con tacones.
Las personas que son luz al
principio del túnel son
las más peligrosas, las que
hacen que gire la vida
y se me levante la falda.
Eres un sol.
Pasa el tiempo y yo de él
por no haber sabido ponernos
en el mismo lugar, por no
haber sabido hacer olvido para dos.

Déjame vivir cinco minutitos más.


EL DÍA QUE MENOS TE APAREZCAS

Apareces como aparecen las mariposas
de los gusanos dentro de una caja
de cartón llena de capullos de seda.
Apareces como aparecen las babosas
que se reproducen en el quicio de mi puerta.
Apareces como aparece un taxi libre
en una avenida desierta.
Como el rabo de una lagartija
cuando barro debajo de la mesa.
Como una gota de vete tú a saber qué vaso colmado.
Apareces como aparece una canción de verbena
que no te puedes quitar de la cabeza.

Imagino tu agenda, en la que sólo pone Teresa.

Apareces como aparece una casualidad buscada
y qué sorpresa.
Apareces como aparece un moratón
sin que hayas notado el golpe.
Como arena en el coche una semana
después de haber estado pensando
si habrá una disciplina olímpica
de palas en una playa cualquiera.
Como todos esos pelos de gato en mi camiseta.
Apareces cuando no hay nadie
a quien puedas decir hola porque
te surge un problema,
cuando es el fin del mundo
y los telediarios no lo han avisado.
Apareces como aparece un cartel
de vuelvo en jamás se supo.
Apareces como aparece lo negro de los plátanos.
Apareces como aparece el dolor
de haber mordido un pistacho
pensando que era un cacahuete.
Como dos gatos y medio durmiendo encima de mi cama.
Como la soledad del que está al otro lado
del teléfono sonando en la casa
del vecino de enfrente que está de viaje.
Apareces y no sé si se para el tiempo
o regreso al futupasado
pero corro tanto que no llego a ningún sitio,
huyo a toda velocidad en mi sonrisa de fingir normalidad.

Imagino tu agenda, en la que sólo pone Teresa.

Apareces.
Voy a darle otro trago a la cerveza.