miércoles, 28 de octubre de 2015

MISS ROLLERCOASTER

"Miss Rollercoaster"... Ése era el nick que usé durante mucho tiempo en el desaparecido Messenger. Porque como dice la canción "Buscome" de Bebe: 

Yo soy una montaña rusa que sube, que baja
Que ríe, que calla
Confusa, me dejo de llevá, llevá
Por lo que los días me quieran mostrar...


Todo el mundo vive en un montaña rusa constante, y obviamente cada una es diferente.
Algunas tienen más subidas que bajadas y viceversa.
En otras, los ascensos y descensos pueden ser más o menos pronunciados.
Pero hay que adaptarse a vivir así.
Puede llegar a ser hasta emocionante ver qué es lo te depara el siguiente tramo.


Mi problema es que últimamente me encuentro en una montaña rusa ajena.
Una en la que yo no controlo absolutamente nada. Y me da vértigo.
Las subidas son acojonantemente buenas, pero durante las bajadas a veces me da la impresión de que voy a descarrilar.
Y no sé si dejarme llevar, pedir ayuda para que la detengan o directamente saltar al vacío para terminar el viaje.
¿Sabes lo peor de todo? Que esta adrenalina que me provoca es acojonantemente adictiva.


(P.D.: No sé si volveré a retomar la costumbre de hablar de mis cosas y "paranoias". Pero de momento, dejo aquí esta pequeña reflexión)