viernes, 11 de marzo de 2011

"LA LEY DE MURPHY TIENE EXPLICACIÓN" DE RICHARD ROBINSON (2005)

Aunque había leído la contraportada, creía que este libro iba a tratar de otra cosa. Sí, una que es así de.... XDD

Por lo que cuando empecé a leer el prefacio ya me asusté con lo científico que parecía el libro porque iba a tratar de dar una explicación racional y científica de las leyes de Murphy.

Aún así, le di una oportunidad y en general, me ha sorprendido.

La primera parte, que trata sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, me ha encantado. Es muy amena y curiosa.

Pero la segunda parte me ha parecido más rollo (cuando habla de nuestro comportamiento en grupo) y más científica (cuando habla de matemáticas, física o biología. Está claro por qué soy de LETRAS XD).


Diga la palabra "sexo" y verá cómo callan todos
"Otras palabras y ruidos significativos pueden emerger también de entre el ruido de fondo. Un teléfono móvil que tenga la misma musiquilla de llamada que el nuestro capta la atención, lo mismo que cuando alguien pronuncia inopinadamente nuestro nombre. Se nos aguza inmediatamente el oído, y se ha comprobado que muchas veces, además del nombre "pillamos" algunas de las palabras que le han precedido, demostración de que el cerebro almacena los ruidos exteriores durante varios segundos"


Se tarda más en ir allá que en volver
"La primera vez que uno emprende un recorrido todo es nuevo y diferente. Todo pasa a los bancos de memoria. El córtex vibra, pletórico de nuevas impresiones. El camino de regreso requiere menos atención, lo recorremos con más tranquilidad y así nos parece más corto"


"Los recuerdos se almacenan en varios lugares del cerebro. Los recuerdos de cómo se hacen las cosas (por ejemplo, de cómo andar escaleras abajo) quedan registrados en el putamen. El recuerdo de los acontecimientos (por ejemplo, de escaleras interesantes que hayamos recorrido en el pasado) se registra en el hipocampo. El de los datos fácticos (digamos, el aspecto de tiene una escalera) se distribuye por el córtex. El de ciertos recuerdos "emocionales" (el tropezón que nos dimos con el último peldaño que no debía estar ahí) queda grabado en la amígdala"


La puerta se cierra justo en el momento en que recordamos que nos hemos dejado las llaves en casa
"Cuando estamos en casa, el tapiz neural de olores y visiones es el "doméstico". En el momento de salir, nuestra mente se transfiere a la pauta "en marcha", que suscita una serie completamente distinta de recuerdos y de asociaciones (entre éstas, la necesidad de llevar encima las llaves de casa)"


Cuando has aprendido una palabra nueva, la oyes por todas partes
"Esto se debe a la potenciación a largo plazo, o refuerzo del entramado neural gracias a la repetición (...) Una palabra poco usual -como "potenciación", tal vez- llama la atención y teje su propio tapiz en la región del cerebro dedicada al reconocimiento de palabras. Una nueva ocurrencia de la misma palabra refrescará la memoria y de pronto, "potenciación" sobresale de entre el ruido de fondo y se hace presente en nuestra conciencia"


El déjà vu: ver para creer
"Simultáneamente, comparamos cada experiencia nueva con las expectativas y los recuerdos ya almacenados en el cerebro. Si nuestra experiencia de un momento particular, mientras pasa a ser editado en la película, no queda vinculada a una referencia del tiempo, el córtex da por supuesto que si no encaja en el presente debe haber salido del desván de la memoria, debe ser algo perteneciente al pasado. Sin que sea posible precisar en qué momento del pasado: la experiencia del déjà vu adopta siempre la forma de un recuerdo confuso"


Olvidamos nuestros placeres y recordamos nuestros sufrimientos
"Muchos traumas quedan como "grabados a fuego" en la mente para siempre. (Por ejemplo, los "flashes" de la memoria: todos recordábamos dónde nos hallábamos y lo que estábamos haciendo el 11-S cuando se produjo el atentado contra las Torres Gemelas.) Es así porque se almacenan en una localización especial, la amígdala, ese órgano diminuto situado en el centro del cerebro. Es la sede de la mayoría de las emociones básicas, y especialmente del miedo. El cerebro permite que los recuerdos corrientes se alojen en el córtex, expuestos a la erosión permanente de la actividad cerebral cotidiana. De este modo van palideciendo al correr del tiempo. En cambio, el recuerdo de los acontecimientos peligrosos debe conservarse, y por eso se encierran en la amígdala, donde están a nuestro alcance instantáneamente en caso de necesidad"


Lo que nunca debe decir un hombre si quiere seguir vivo: "¿No estarás un poco premenstrual?"
"El síndrome premenstrual se produce porque las hormonas del organismo desplazan las marcas del terreno de juego y el cerebro queda desorientado. Se producen cambios en los equilibrios de la serotonina (algunos atribuyen la depresión a un bajo nivel de este neurotransmisor), del ácido gammaaminobutítico, que se asocia con la ansiedad, y de las endorfinas, lo que altera el umbral de percepción del dolor. En una palabra, las emociones andan descompuestas sin que el cerebro lo note. Como entonces los lóbulos frontales no consiguen ajustarse al nuevo estado emocional, las conductas pueden derivar hacia reacciones furibundas de manera bastante repentina"


La tostada siempre cae sobre el lado untado de la mantequilla
"Lo que ocurre habitualmente es que la tostada resbala y se cae de la bandeja o plato que estamos transportando. Lo que sucede entonces no tiene nada que ver con la Ley de Murphy, y sí mucho con la Ley de Newton. La tostada sale por el borde y empieza a volcar al mismo tiempo que cae al suelo. La primera ley de Newton dice que cuando un objeto hace algo, sigue haciéndolo hasta que otro algo o alguien se lo impide. La rotación de la tostada continuará hasta que algo la detenga, que en este caso es el suelo. Por desgracia, la altura desde donde cae viene a ser justamente la necesaria para completar media rotación y nada más. Por eso es siempre la cara que tiene la mantequilla la que se ensucia"