sábado, 26 de marzo de 2011

"EL BAILARÍN DE LA MUERTE" DE JEFFERY DEAVER (1998)

Hay libros que devoro en pocos días porque me pillan en época de "furor lector" XD. Pero otros, como éste, me pillan en una época vaga y me cuesta la vida ponerme con ellos.

Y no ha sido porque el argumento sea aburrido, sino todo lo contrario. Es un libro en el que la intriga no decae en ningún momento; hay momentos en los que no dejas de morderte las uñas y encima tiene unas cuantas sorpresas de última hora. Así que un 10 por esto.

Lincoln Rhyme. Este increíble criminalista les sonará a muchos por ser el protagonista de "El coleccionista de huesos", la peli de Denzel Washington y Angelina Jolie. Y es que hace unos 10 años, cuando se estrenó la peli, yo me compré 2 libros de Jeffery Deaver, su autor: éste y "La silla vacía", que leí hace bastante tiempo y también me gustó.

En un futuro, quizás me pillé alguno más...


"-Alguien ha llegado a la ciudad. Y tenemos que encontrarlo.

-¿Quién?

-Un asesino -respondió Sellitto.

-¿Profesional? -preguntó Sachs-. ¿CO?

-Profesional, sí -dijo Rhyme-. Sin conexiones con el crimen organizado que conozcamos.

El crimen organizado era el mayor proveedor de asesinos a sueldo del país.

-Trabaja por cuenta propia -explicó Rhyme-. Lo llamamos el Bailarín de la Muerte.

Amelia levantó una ceja, roja por toqueteársela con una uña.

-¿Por qué?

-Sólo una de las víctimas llegó a estar cerca de él y vivió lo suficiente como para darnos algún detalle. Tiene o tenía, al menos un tatuaje en la parte superior de un brazo: la Muerte con su guadaña bailando con una mujer frente a su ataúd"


"Amelia Sachs comenzó a caminar por la cuadrícula.

Había varias formas de inspeccionar las escenas de crímenes. Para escenas en interiores generalmente se usaba una búsqueda por franjas -caminar según un esquema ondulado- porque se cubría la mayor parte del terreno con rapidez. Pero a Rhyme no le gustaba. Utilizaba el esquema de cuadrícula -cubrir todo el terreno de uno a otro extremo en una dirección, dando un paso por vez, luego tomar la perpendicular y caminar de nuevo de uno a otro extremo-. Cuando dirigía el IRD, "caminar la cuadrícula" era sinónimo de investigar la escena del crimen, y que Dios ayudara al policía que Rhyme encontrara tomando atajos o pensando en las musarañas cuando le tocaba hacerlo.

Sachs se pasó media hora yendo y viniendo. Si bien el camión de limpieza habría eliminado huellas y rastros, no podría haber destruido cosas más grandes que el Bailarín hubiera tirado, ni podría haber eliminado las huellas de pies o las impresiones corporales dejadas en el barro a los costados de la pista de rodaje. Pero no encontró nada"