jueves, 7 de mayo de 2015

"POMELO Y LIMÓN" DE BEGOÑA ORO (2011)

Tras lo mucho que me gustó "Croquetas y wasaps" de esta misma autora (yo diría que fue una de mis mejores lecturas del 2014), no podía dejar de leer esta novela que cuenta con los protas de aquélla como secundarios de ésta (y viceversa) y fue galardonada con el premio Gran Angular en 2011.

Me sigue gustado mucho el estilo personal de esta escritora zaragozana, tan fresco y entretenido que engancha desde el principio; pero este libro me ha parecido excesivamente juvenil para mí.

Destaco su original estructura; los coloridos dibujos de Ricardo Cavolo; que la protagonista tenga un blog "real" y que en la novela estén los links a las entradas que escribe (http://pinillismos.blogspot.com.es/); y todas las frases y reflexiones que tiene para subrayar, al estilo de:

"Es fácil sentirse desgraciado bajo la lluvia. Pero prepárate, no hagas del chubasquero tu uniforme, porque el sol saldrá. ¿Y sabes qué es lo mejor? Piénsalo. ¿Qué aparece en el cielo cuando sale el sol después de la lluvia? El arco iris. Hay cosas que no pueden verse si antes no se ha sufrido. Haber sufrido nos da una dimensión más profunda de la vida, si sabemos mirar hacia el cielo, claro"


Cuando leí esto no pude sentirme más identificada porque es exactamente lo que yo pienso sobre mi blog...

"María se puso a la defensiva. 

-¿No me dijiste que me regalabas un blog para que abrasara al mundo entero? -contestó a Clara. 

-¿Pero qué es eso del blog? -dijo entonces Nerea.

-Ya -contestó Clara ignorándola-. Pero una cosa es que lo cuentes a todo el mundo y otra que dejes de contármelo a mí.

-No te piques, Luján -respondió María-. Pero si lo escribo sobre todo para mí... Es como si escribiera un diario.

-¿Cómo que un diario? ¡Es lo contrario de un diario! ¡Un diario solo lo puedes leer tú, y el blog lo puede leer cualquiera! ¡Hasta tu madre!

(...) -Mira, si no lo quieres entender, no lo entiendas -dijo María a Clara-. Pero no me hace gracia que cualquiera entre en mi blog y se ponga a leer mis cosas. Prefiero ser yo la que decida quién entra y quién no"


"Qué fecha, a qué hora, nace un amor es algo difícil de precisar. ¿Nace la primera vez que vemos a la persona amada? ¿O la primera vez que, al buscarle los ojos, nos encontramos correspondidos con la misma mirada, esa que no pretende ver sino entrar a través de las pupilas? ¿Nace la primera vez que pronunciamos su nombre como si invocáramos todo el universo? ¿Nace cuando se dice, cuando se reconoce: "Te quiero"? ¿Nace y crece tan poco a poco que no se sabe cuándo nació? Nadie registra, cronómetro en mano, la fecha de nacimiento de un amor. Pero todo el mundo necesita un número rodeado con rotulador rojo en el calendario.

Lo verdaderamente difícil de precisar en el momento de marcarlo es por cuánto tiempo se seguirá celebrando. Del mismo modo en que no se sabe cuál será el futuro de una semilla cuando se planta en el suelo, la incertidumbre también es la esencia de las semillas de los aniversarios"


"Los recuerdos están hechos de palabras; la vida está hecha de palabras. No puedes cambiar lo que te ha pasado, pero puedes escoger las palabras para contarlo.

Puedes decir: "He tenido la desgracia de que me atropelle un coche", o puedes decir: "He sobrevivido a un atropello". Elige las palabras y eligirás la calidad de tus recuerdos. Tú decides si es un buen o un mal recuerdo. Mejor aún, tú lo transformas. 

Porque las cosas te suceden; algunas las provocas tú y otras escapan a tu control. Pero hay algo que solo tú controlas: las palabras que eliges para contarlas. Eres tú quien cuentas la historia, tu historia. 

¿Y sabes lo mejor de todo?

Siempre, siempre estás a tiempo de cambiarla. 

Este es el auténtico superpoder de todo ser humano"