lunes, 28 de octubre de 2013

"EL SR. PENUMBRA Y SU LIBRERÍA 24 HORAS ABIERTA" DE ROBIN SLOAN (2012)

Esta novela me atrajo por su título, su portada y porque la protagonista es una pequeña y misteriosa librería de San Francisco.

Pero hay veces en que es mejor leer reseñas sobre un libro antes de ponerse con él...

¡Porque menudo rollazo! He tardado muchísimo en terminarlo ya que no me motivaba nada ponerme con él.

Lo venden como una mezcla de intriga y humor y la verdad es que yo no he visto el humor por ninguna parte. Además tiene bastantes descripciones técnicas con las que me perdía por completo. 

A pesar de que su autor formó parte del equipo fundador de Twitter y de que esta historia mezcla la pasión por los libros y las nuevas tecnologías, me ha parecido muy pesado y lento.



"Ahora soy el dependiente de noche de la tienda de Penumbra, y me muevo con la escalera de aquí para allá como un mono. Tiene su técnica. Colocas la escalera donde toca, la frenas, doblas las rodillas y saltas directamente al tercer o cuarto travesaño. Te ayudas de los brazos para no perder impulso y, al cabo de un momento, estás a metro y medio del suelo. Mientras subes miras enfrente, ni arriba ni abajo: centras la vista como a 30 centímetros de tu cara mientras los lomos de colores van desfilando ante ti. Vas contando travesaños por dentro y, cuando llegas a la altura adecuada para coger lo que has subido a buscar..., pues te inclinas, claro.

Puede que no sea una habilidad profesional tan valorada como el diseño de páginas web, pero seguramente es más divertida y, llegado a este punto, pienso agarrarme a lo que pueda.

Aunque ójala pudiera ejercer más a menudo esta nueva habilidad. Si la Librería del Sr. Penumbra 24 horas abre permanentemente no es porque sobren los clientes. De hecho, apenas los hay, y en ocasiones me siento más como un vigilante nocturno que como un dependiente.

Penumbra vende libros de segunda mano, pero todos están en tan buen estado que pasarían por nuevos. Los compra de día (solo los puede comprar él, quien da nombra al local), y debe ser un duro negociante. No parecen interesarle mucho las listas de ventas. Posee un ecléctico inventario, sin rastro de un patrón claro o de cierto propósito que vaya más allá de su gusto personal, supongo. Aquí no hay brujos adolescentes ni policías vampiros. Y es una pena, porque es precisamente la clase de establecimiento que puede darte ganas de comprar un libro acerca de un mago adolescente. De hecho, al ver esta tienda te apetece convertirte en un brujo adolescente"