viernes, 21 de diciembre de 2012

"84, CHARING CROSS ROAD" DE HELENE HANFF (1970)

En uno de los múltiples blogs de literatura que sigo, recomendaban esta novela en la reseña de "Contra el viento del norte", uno de mis libros favoritos del año, así que sin dudarlo se lo pedí a Cosi para mi cumple jijiji.

En las escasas 120 páginas de "84, Charing Cross Road" encontramos la correspondencia entre la autora estadounidense Helene Hanff y una librería de Londres durante 20 años.

Lo que más me ha llamado la atención es que la historia sea real, que para mí es un punto a favor. Y sobre todo uno de sus temas principales: el amor por la lectura que transmite ... Me ha recordado lo mucho que me gusta pasar horas y horas en librerías, mirando libros sin parar, así como su olor a nuevo.

Narrada en género epistolar, es muy fácil de leer, entretenida y deliciosa... de esos libros que disfrutas leyendo.

Es una novela que ha tenido mucho éxito desde su publicación en los años 70 y que cuenta con una adaptación teatral y una cinematográfica.

PD: Aunque la librería cerró hace años, si vuelvo a Londres, espero pasarme por el 84 de Charing Cross Road para hacer alguna foto...


"Habría deseado que no fueran ustedes tan excesivamente correctos dedicándomelo en un tarjetón adjunto, en lugar de escribir su dedicatoria en la página de guarda del propio libro. Pero ustedes son libreros, claro..., y se les nota: han temido que una dedicatoria manuscrita en el libro le hiciera perder valor..., cuando para su actual propietaria lo habría incrementado muchísimo. (Y posiblemente también para su futuro propietario. A mí me encantan las inscripciones en las guardas y las notas en los márgenes: me gusta el sentimiento de camaradería que suscita el volver páginas que algún otro ha pasado antes, así como leer los pasajes acerca de los que otro, fallecido tal vez hace mucho, llama mi atención)"


"Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer, de la misma manera que me desprendo de las ropas que no pienso ponerme ya más. A todo el mundo le extraña esta forma de proceder. Mis amigos son muy peculiares en cuestión de libros. Leen todos los best sellers que caen en sus manos, devorándolos lo más rápidamente posible..., y saltándose montones de párrafos según creo. Pero luego JAMÁS releen nada, con lo que al cabo de un año no recuerdan ni una palabra de lo que leyeron. Sin embargo, se escandalizan de que yo arroje un libro a la basura o lo regale. Según entienden ellos la cosa, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en toda tu vida, ¡PERO NUNCA LO TIRAS! ¡JAMÁS DE LOS JAMASES SI ESTÁ ENCUADERNADO EN TAPA DURA! Pero... ¿Por qué no? Personalmente creo que no hay nada menos sacrosanto que un mal libro e incluso un libro mediocre"